Desenfunda tu tarjeta y comienza a usarla • Lección 9
No te dejes atrapar por las comisiones

Aprende a librarte de la trampa de las comisiones y los intereses.

Las tarjetas de crédito ofrecen muchos beneficios cuando sabes usarlas, pero las desatenciones y olvidos pueden hacer que caigas en la trampa de los intereses y las comisiones.

Igual que en el oeste, un paso en falso puede llevarte a perder todo lo que tienes. En este caso, hay ciertos errores de los que pocos nos hablan y que cuando caemos en ellos vemos nuestras finanzas en rojo.

El temor más grande que tiene alguien con tarjeta de crédito es endeudarse al usarla. Para que no te pase y siempre tengas lista tu tarjeta para usarla en el momento preciso, acá te enseñamos a esquivar algunas trampas.

3.1. Retiro de efectivo

La primera pregunta que debes hacerte antes de retirar dinero de tu tarjeta de crédito es ¿para qué necesitas efectivo si tienes una tarjeta de crédito? Y aunque hay casos en los que sí, es imprescindible tener dinero constante y sonante, no es la mejor idea retirarlo con nuestra tarjeta de crédito.

Hacerlo es como pedir prestado con un porcentaje de pago por retiro, con lo cual estaremos pagando entre un 1% y un 10% de la cantidad que retiremos. Por ejemplo, si retiras $1,000 pesos y la tasa del banco es de 6%, estarás pagando $1,060 pesos.

Además, cada vez que utilizas tu tarjeta de crédito te toca pagar una tasa de interés diario que, dependiendo del banco, podría ser de hasta un 60%. Y en ninguna de esas operaciones está incluido el retiro de efectivo.

Te ponemos otro ejemplo. Si tu tasa de interés mensual es de 60% y la dividimos entre los días del mes, tu interés diario sería de 1,6%. Esto quiere decir que pagarías un interés distinto por cada movimiento que hagas y cada día que dejes pasar desde que retiraste los $1,000 pesos, estarás generando un monto de interés.

3.2. Cuándo pagar los meses sin intereses

En la lección anterior ya te contamos sobre los beneficios de comprar a meses sin intereses y ahora toca hablar de cómo pagarlos para que no te confíes y termines olvidándote de las fechas de pago. .

Como ahora ya sabes, los periodos de meses sin intereses pueden ir desde los 3 a los 48 meses y entre más tiempo tengas, los pagos serán más chicos. Ahora vamos a explicarte cómo funciona la parte de los pagos:

Imagina que compras un boleto de avión de $1,800 pesos a 6 meses sin intereses. El costo de tu compra se divide entre los meses de la promoción, por lo que tus mensualidades serán de $300. Ahora, suponiendo que tu línea de crédito es de $5,000 pesos, en tu estado de cuenta el saldo disponible será de $3,200 e irá incrementando $300 pesos cada mes hasta que en tu última mensualidad vuelvas a alcanzar el monto de $5,000 pesos.

En cambio, si hubieras pagado tu boleto a seis meses, pero sin los meses sin intereses estarías pagando $3,400 pesos si tu tarjeta tuviera una tasa de interés del 25%.

Es importante que sepas que los pagos a meses sin intereses son independientes al resto del monto mensual que debes cubrir. Lo mismo aplica para tus pagos mínimos, por lo que si el pago mínimo que debes hacer de tu tarjeta es de $250, el pago total (la mensualidad del boleto incluida) será de $550 pesos.

3.3. Domiciliar pagos

Aprender a hacer tus pagos sin tener que hacer fila afuera del banco, de la luz o del teléfono es otro de los trucos que te conviene aprender para sobrevivir al salvaje oeste. Y es que eso de andar perdiendo tiempo en las filas es sólo para aquellos que no conocen las ventajas de domiciliar.

Domiciliar tus pagos significa que todos los pagos de servicio que tengas que hacer se cargan de manera automática a tu tarjeta de crédito, con lo cual no tendrás que preocuparte porque se te olvidó la fecha.

Pero este no es el único beneficio, cuando domicilias tus pagos, también mantienes activa tu tarjeta y aún cuando no compres nada durante todo el mes, estarás evitando las comisiones por inactividad.

Para hacerlo, sólo tienes que ir a tu banco y decirle que quieres domiciliar el pago de tus servicios. Necesitarás llevar los recibos de los servicios que quieras domiciliar, una copia de tu identificación oficial y un formulario de autorización. También puedes hacerlo a la inversa y solicitar a tu prestador de servicios que haga el cargo a tu tarjeta de crédito.

Hay que decir que cada banco te cobrará una pequeña comisión por hacer la transferencia, pero depende de ti decidir si te conviene o no.

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Autor del curso

Daniel Rojas

CEO de Rocket, Ingeniero industrial de formación, financiero de vocación, protector del consumidor financiero por convicción y sobre todo emprendedor.

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